Cuidado!!! Ahí hay un Phonbie

Están por todas partes. Se levantan y antes de encender la luz de la habitación consultan el móvil. Se acuestan y después de apagar la luz, encienden el móvil. Para llamarles a la mesa a comer hay que enviarles un Whatsapp. Comen con el móvil, estudian con el móvil, trabajan con el móvil.

A los Phonbies les come el ansia de estar conectados, informados de todo y de no querer perderse nada.

Totalmente atrapados a sus dispositivos. Andan por la calle, por los pasillos, suben escaleras, …, hacen todo absortos en sus pantallas.

Esa ansiedad en ocasiones se convierte en agresividad, mal humor, afectando directamente al estado de ánimo. En otras ocasiones se asocia o bien a la obesidad o bien a todo lo contrario.

¿Cómo se reconvierte un Phonbie?

Los padres de familia y educadores tenemos una grave responsabilidad. Existe una gran cantidad de estímulos que atraen y reclaman la atención del Phonbie: mensajes de textos, imágenes, pequeños vídeos, música, … Es evidente que la tentación a responder inmediatamente al dispositivo es máxima, sin tener en cuenta para nada la actividad que se está realizando, sea cual sea.

El primer paso para reconvertir a un Phonbie es dando ejemplo. Los padres y educadores tenemos que dar ejemplo de autodominio. Si suena el móvil y estamos hablando personalmente con alguien, en una reunión o haciendo una actividad que requiere la máxima atención, lo mejor es desconectarlo. Está claro que la virtud de la templanza es una aliada.

Algunos comportamientos pueden ayudar al Phonbie a “desconectar”

  • Poner el dispositivo en modo avión o modo silencio o en no Molestar (sobre todo por la noche)
  • En la mesa, a la hora de comer, establecer un sistema de sanciones (multas económicas) a aquellos que muestren su dispositivo
  • Mantener el dispositivo fuera del alcance de la vista, e intentar que, además, esté fuera del alcance de la mano
  • Por la calle no llevar el móvil en el bolsillo. Es preferible llevarlo en el bolso o en la mochila
  • En el horario de estudio pon el móvil en silencio, quita la vibración y colócalo boca abajo para evitar el destello de los mensajes (este remedio es infalible)
  • Para evitar el whasa-pito pon el móvil en silencio y quita las notificaciones de whatsapp en los grupos
  • Reduce el número de megas mensual del plan de datos, así el Phonbie utilizará el móvil cuando sea realmente necesario
  • Si se consume totalmente el plan de datos, pon una multa y deja el dinero en una hucha, después añádele más megas ese mes al plan de datos y aumenta la multa de forma exponencial

Conclusión

Saber poner límites al uso de los dispositivos evitará fenómenos como la ansiedad o, en casos extremos, una especie de dependencia. Ciertas actitudes ayudarán a la convivencia y a cultivar de forma correcta las relaciones humanas.

 

Un comentario en “Cuidado!!! Ahí hay un Phonbie”

  1. Tendré que ponerlo en práctica, no sólo con mi hijo… en alguna de las cuestiones me he visto reflejada. Gracias por los consejos. Hay veces que una buena reflexión como las que tú nos haces, nos obligan a ver nuestros actos con otra perspectiva. Gracias!
    Un saludo, Beatriz

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