Infoxicación

Todo esto ha ocurrido en un breve espacio de tiempo, han bastado unos pocos años. Se ha ido expandiendo por las casas, barrios, pueblos y ciudades. Sus portadores han ido contagiando persona a persona, familia a familia. El canal utilizado para propagar los brotes de esta pandemia: internet y los mecanismos para alcanzar a toda la población: el correo electrónico, las apps de mensajería (whatsapp, telegram, line, …), las plataformas de vídeo y fotografía (youtube, instagram, snapchat, …) y las redes sociales (facebook, twitter, …).

Es una paradoja, un oxímoron. Es la desinformación de la información. Es la Infoxicación.

La infoxicación la genera tanto la información que recibimos (correos, mensajes, …) cómo el exceso de información producido cuando realizamos búsquedas sobre cualquier tema en internet.

Cuáles son los síntomas de estar infoxicado

  • Algunos amigos me envían constantemente mensajes, presentaciones e imágenes que no me interesan
  • Recibo más correos que borro que correos que leo
  • Me inundo de mensajes de grupos de whatsapp en los que no participo
  • Respondo a la primera a los mensajes que recibo en el móvil
  • Escribo a mi hijo universitario, desde el trabajo, y le pregunto si ha dormido bien y a qué hora va a venir a comer

Qué efectos produce la infoxicación

  • Perdida de tiempo, al tener que ir filtrando toda la información acumulada
  • Ansiedad, al no poder procesar todos los mensajes recibidos
  • Dispersa mi atención, al tener que atender tantas tareas distintas
  • Reduce mi productividad y la eficacia

Cuál es el antídoto para no estar infoxicado

  • Aprender a organizar la información adecuadamente
  • Reducir el ruido, dándome de baja de aquellos grupos y foros en los que no participo activamente
  • Centrar la atención en una sola tarea en cada momento y así consigo ser más eficaz y productivo
  • Enviar esta notica a mi amigo

No es nada fácil des-infoxicarse, la hiper-conexión es adictiva. Somos modelos de aprendizaje para nuestros hijos, para bien o para mal. Los hijos son lo que ven. Él está aprendiendo continuamente con nuestro ejemplo. Desinfoxícate.

Recomendaciones sobre el uso del móvil, por Gregorio Luri

Gregorio Luri en su libro «Mejor educados. El arte de educar con sentido común»  nos propone que los niños deberían firmar una especie de contrato antes de entregarles su primer móvil.

Mejor educados

Concretamente, expone uno redactado por una madre, que durante un tiempo ha estado circulando por internet, y que recoge, entre otros, los siguientes puntos (copio y pego):

  1. El teléfono es mío. Yo lo he comprado y lo he pagado. Te lo estoy prestando. ¿Verdad que soy estupenda?
  2. Siempre sabré la contraseña
  3. No ignores nunca una llamada si en la pantalla dice «mamá» o «papá»
  4. Me entregarás el móvil a las 19.30 h los días de colegio y a las 21 h los fines de semana
  5. No puedes llevar el teléfono a la escuela
  6. No lo uses para engañar a nadie
  7. No digas nada, ni por mensaje, ni por correo electrónico, ni en una conversación, que no dirías en voz alta con tu madre delante
  8. Nada de pornografía
  9. Siléncialo en un restaurante, en el cine o mientras estés hablando con otra persona
  10. No envíes fotos de tus partes íntimas. Es peligroso y podría arruinar tu vida

Gregorio añade algún punto más:

  • Cuando estés haciendo los deberes, tu móvil debe estar apagado
  • Cuando nos sentamos todos juntos en la mesa han de estar todos los móviles …

Buenos consejos, de sentido común. Muchas gracias por tu libro Gregorio

Internet, patrimonio de todos

¿Quién no está en internet? Están nuestros familiares, nuestros amigos, los compañeros, vecinos, … Además, en internet se encuentra todo el conocimiento, más o menos accesible. También hay una gran parte de nuestro trabajo, nuestras ocupaciones, hobbies, tiempo libre, … Internet es inmenso, infinito.

Para poder estar en internet, comunicarnos con nuestros amigos, gestionar nuestros correos, almacenar nuestros documentos, agendas, oír música, ver vídeos, …, disponemos de un sin fin de herramientas, la mayoría gratuitas.

Todo esto hace que haya que cuidar internet, sí o sí. Tú también puedes poner tu granito de arena. La vida es un cambio constante, sobre todo en asuntos tecnológicos, y no podemos permanecer estáticos, esto nos conduce a subirnos al carro de internet y para ello tenemos que tener todas las garantías posibles.

Cómo contribuyo a cuidar internet

Haciéndolo más seguro. Tomándonos en serio aspectos como …

  • La contraseña, es mi mayor secreto, si está comprometida la cambio al instante
  • Mantengo un antivirus activo y actualizado
  • Salgo y cierro bien los sitios web que visito, sin hacer clic en el aspa de la ventana
  • Cuando accedo a internet por medio de una wifi pública no consulto mis sitios más privados (correo, redes sociales, webs financieras, etc.)

Haciéndolo más navegable

  • Dando ejemplo a mis hijos en el uso de los dispositivos. Los niños son lo que ven.
  • Denunciando a los administradores de los sitios web que visito cualquier actuación intolerable.
  • No dando de comer a los trolls

Evitando sustos innecesarios

  • Borrando de inmediato aquellos correos, que nada más verlos, sé que no son para mi, sobre todo si llevan ficheros adjuntos
  • Descargando ficheros de cualquier sitio web, sin que ofrezcan una total garantía

El dominio de la técnica es bueno, pero si no se gestiona bien puede ser muy negativo. La felicidad, la plenitud, la mejora personal y el encuentro con uno mismo no viene de la técnica sino de unos valores y un rumbo definido (Enrique Rojas, en su libro “No te Rindas”)

Te dejamos un vídeo que ilustra cómo pueden acceder a tus cuentas cuando te conectas a una wifi pública.

El liderazgo aplicado a la educación de nuestros hijos

Releyendo el libro “La paradoja”  de James C Hunter podemos hacer una analogía entre el liderazgo aplicado al trabajo profesional (empresa) y el liderazgo aplicado a la educación de nuestros hijos (familia). El Dr. Leopoldo Abadía afirma, categóricamente, que la familia es nuestra empresa más importante.

La paradoja

El liderazgo es sinónimo de influencia, es un proceso de influir. Es la huella que dejamos en otras personas, y la que dejamos en los sitios en los que participamos.

Ser un líder con vocación de servicio significa, sencillamente, ser capaz de identificar y satisfacer las necesidades legítimas de las personas puestas a tu cargo. Satisfacer sus necesidades, no sus deseos.

Hunter habla en su libro de la Ley de la Cosecha: cosechas lo que siembras. Cuando siembras servicio y sacrificio, al identificar y satisfacer las demandas, cosecharás influencia. Nos revela dos cualidades en todos los grandes líderes: la humildad (centrarse en los demás) y la fuerza de voluntad (es el carácter en acción)

El liderazgo es una habilidad, aprendida o adquirida. Para el liderazgo no hay atajos. El carácter es la madurez moral para hacer lo correcto incluso si te cuesta algo, especialmente si te cuesta.

Como dijo Gandhi: «Sé el cambio que quieres ver en el mundo»

Con esta frase termina el prólogo del libro “La paradoja”. La gran paradoja: para mandar hay que servir.

En otra ocasión seguiremos analizando este libro tan motivador y lleno de principios que podemos aplicar en nuestra familia.

Diez ideas para educar en familia

Enrique Rojas, catedrático de Psiquiatría y Psicología Médica, en su libro No te rindas afirma que en nuestra sociedad hemos pasado del patriarcado al filiarcado. Antes mandaban los padres, ahora mandan los hijos. Se ha democratizado la familia y los hijos hacen a veces de padres. Se ha producido una rotación de papeles.

No te rindas Enrique Rojas

La comunicación en la familia es esencial. En la actualidad los padres prefieren regalar cosas a sus hijos y que no les falte nada, pero sin darles lo más importante, que es su tiempo y su compañía. Los niños necesitan conversar con sus padres, aclarar sus ideas y poder contarles lo que les está pasando. Cuando esto no se produce, se van con la pandilla, y el líder de esta es el que marca las pautas.

Decálogo de la Familia, por Enrique Rojas

  1. La principal escuela está en casa. Un niño necesita aprender de sus padres los hábitos para valerse por sí mismo en el mundo adulto. Los padres no podemos pretender que nuestros hijos realicen cosas que nosotros no practicamos.
  2. Educar significa dar ejemplo. No solo es ofrecer una serie de valores y explicaciones. Educar es seducir por encantamiento, ejemplaridad y valores.
  3. El No es una palabra constructiva. Hay que saber apreciar el valor de los límites, ya que la autoridad nos ayuda a crecer con paso seguro. Niégate pequeños caprichos y verás más claro el horizonte.
  4. El tiempo es el mejor regalo. No existe nada más valioso, escuchar sus preocupaciones y compartir sus aficiones. Ninguna compensación material puede suplirlo.
  5. La madurez es controlar deseos y retrasar gratificaciones.
  6. La paciencia y la medida son grandes brújulas de vida.
  7. No vivimos solos. Mira siempre qué puedes hacer por el familiar más cercano, aunque lo conozcas demasiado bien.
  8. Nuestra autoestima es el mayor tesoro. Enseñar a valerse a uno mismo, a respetar la propia libertad y la de los demás es un eje fundamental para transitar por el camino de la armonía.
  9. El pensamiento positivo rompe barreras. Aprende a ver más lo bueno que lo malo: educación de la mirada psicológica.
  10. No invoquemos al futuro y amemos el presente. Enseñar a nuestros hijos a disfrutar del hoy y el ahora, a hacer las cosas con tranquilidad, es una vacuna contra la ansiedad y la insatisfacción.

Muchas gracias Dr. Rojas por este libro tan enriquecedor, lleno de ejemplos y de casos

Mi móvil, mis amigos y yo, en la vida virtual

Hoy en día podemos afirmar que hay dos tipos de “amigos” en lo que a la vida virtual se refiere. Por una parte, mi dispositivo móvil y, por otra, mi lista de amigos de las redes sociales.

Mi móvil y yo, amigos inseparables

Mi móvil es un amigo insustituible. ¿Quién lo diría hace unos años? Sí, hay personas que generan un vínculo muy fuerte con su móvil, sin que exista una explicación “racional”.

Con el móvil estamos conectados con todo y lo utilizamos para tareas cada vez más importantes. Nos conecta con nuestra familia, amigos, con nuestro trabajo.

Podemos decir que los móviles son parte de nosotros, los usos que le damos al móvil son muy personales. Son parte de nuestro día a día y separarnos de él puede generarnos niveles de ansiedad, estrés e inestabilidad emocional inexplicables hace unos años.

Una forma de evitar llegar a este tipo de situaciones es proponerse tener tiempos de desconexión virtual. Una especie de desintoxicación digital. Estos tiempos podrían ser, por ejemplo, a la hora de las comidas, cuando estoy con mi mujer o mis hijos, haciendo deporte o practicando mi hobby favorito. Todo es cuestión de proponérselo.

Yo quiero tener un millón de amigos

La canción de Roberto Carlos “Yo quiero tener un millón de amigos” se hace presente en las redes sociales, queremos tener muchos amigos.

La persona es un ser social por naturaleza. Necesitamos a los demás, a la familia, a los amigos, a compañeros, nos relacionarnos con los padres de los amigos de nuestros hijos, gente del barrio, …

Las redes sociales e internet favorecen esta comunicación y nos ayudan a “estar conectados con el mundo”.

Esto es muy bueno y tiene muchas ventajas. El balance es muy positivo pero no podemos ignorar que existe una zona oscura ocupada por la ciberdelincuencia, los trolls, … y podemos ser el blanco de ella.

Como diría Sancho Panza «no con quien naces, sino con quien paces», «quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija», «júntate a los buenos, y serás uno de ellos»

Y por si no está claro, te dejo el vídeo de K me cuentas “Tienes un nuevo seguidor”

Padres, hijos y redes sociales. Qué no debemos hacer los padres en internet

Los chicos imitan el comportamiento de sus padres y de sus educadores, somos sus modelos, su ejemplo. Los chicos y chicas “son lo que ven” y copian lo que hacen sus padres.

Ya no se trata de ir detrás de ellos para educarles en el uso de los dispositivos, qué sí que debemos hacerlo, se trata de dar ejemplo.

Cuando pensamos en el mal uso de las redes sociales, de internet, de los móviles, pensamos en los menores y en los jóvenes adolescentes ¿verdad?. ¿Y los padres?. ¿Qué uso hacemos de internet los adultos?

Cosas que los padres debemos evitar con los dispositivos móviles, delante de nuestros hijos

  • Estar hablando con nuestro hijo y, a la vez, consultar el último mensaje en el móvil.
  • Contestar al móvil cuando estamos comiendo en familia.
  • No quitar el sonido al móvil cuando estamos disfrutando del cine con nuestros hijos.
  • Compartir todo en internet: datos personales, dónde vivo, qué hago y por dónde me muevo.
  • Publicar fotos en internet de nuestros hijos desnudos o semidesnudos.
  • Estar en la cama con la luz apagada y con el móvil encendido.
  • Debemos acostumbrarnos a revisar la configuración de seguridad y privacidad de nuestros perfiles de vez en cuando.
  • Dar a las contraseñas la importancia que tienen.
  • Salir bien de los sitios web, cerrando la sesión, sin darle al aspa a la primera de cambio.
  • No usar las wifis públicas como si fuesen privadas, consultando los sitios web más personales (correo electrónico, datos financieros, …)
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